martes, 9 de diciembre de 2008

Presentacion


"Quien de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz." L Da vinci

Esta narración de la cual lamentablemente desconozco el autor, refleja como el idioma puede convertir un mensaje al punto que cambie totalmente sin perder el objetivo perseguido.
El ciego y el publicista

"Había un ciego sentado en un anden en Paris, con una gorra a sus pies y un
pedazo de madera escrito con tiza blanca: por favor ayúdenme, soy ciego. Un
publicista del área creativa que pasaba enfrente de el paro y vio una pocas
monedas en la gorra. Sin pedir permiso cogió el letrero, lo volteó, tomo la
tiza, escribió otro anuncio, volvió a colocar el pedazo de madera a los pies del
ciego y se fue. Al caer de la tarde el publicista volvió a pasar enfrente del
ciego que pedía limosna. Su gorra ahora estaba llena de notas y monedas. El
ciego reconoció las pisadas del publicista y le preguntó si había sido él quien
rescribiera el letrero, queriendo saber lo que había escrito. Respondió: "nada
que no este de acuerdo con su anuncio pero con otras palabras y sonriendo
continuo su camino. El ciego nunca supo lo escrito, pero su nuevo letrero decía:
hoy es primavera en Paris y yo no puedo verlas

Siempre es bueno cambiar de estrategia cuando nada nos sucede