
viernes, 7 de mayo de 2010
sábado, 10 de abril de 2010
Aventura en la Puna
martes, 9 de diciembre de 2008
Presentacion

Esta narración de la cual lamentablemente desconozco el autor, refleja como el idioma puede convertir un mensaje al punto que cambie totalmente sin perder el objetivo perseguido.
"Había un ciego sentado en un anden en Paris, con una gorra a sus pies y un
pedazo de madera escrito con tiza blanca: por favor ayúdenme, soy ciego. Un
publicista del área creativa que pasaba enfrente de el paro y vio una pocas
monedas en la gorra. Sin pedir permiso cogió el letrero, lo volteó, tomo la
tiza, escribió otro anuncio, volvió a colocar el pedazo de madera a los pies del
ciego y se fue. Al caer de la tarde el publicista volvió a pasar enfrente del
ciego que pedía limosna. Su gorra ahora estaba llena de notas y monedas. El
ciego reconoció las pisadas del publicista y le preguntó si había sido él quien
rescribiera el letrero, queriendo saber lo que había escrito. Respondió: "nada
que no este de acuerdo con su anuncio pero con otras palabras y sonriendo
continuo su camino. El ciego nunca supo lo escrito, pero su nuevo letrero decía:
hoy es primavera en Paris y yo no puedo verlasSiempre es bueno cambiar de estrategia cuando nada nos sucede


